Para madres y padres
¿Con qué frecuencia deberían practicar tenis los niños?
¿Una clase a la semana? ¿Tres sesiones de entrenamiento? ¿Todos los días? Así puedes encontrar el equilibrio adecuado para tu hijo.
4–5 minutos de lectura

Para muchos niños que empiezan, una o dos sesiones de tenis agradables por semana pueden ser un buen punto de partida. La rutina adecuada depende de su edad, interés, experiencia y objetivos.
Tu hijo ha empezado a jugar al tenis y parece que le gusta. Está aprendiendo nuevos golpes, haciendo amigos y se emociona cuando consigue un peloteo más largo.
Es natural que te preguntes: ¿Basta con una clase de tenis a la semana? ¿Debería practicar más?
La buena noticia es que los niños no necesitan pasar horas en la pista para empezar a desarrollar sus habilidades tenísticas.
Para muchos niños que empiezan, una o dos sesiones de tenis agradables a la semana pueden ser un buen punto de partida. A medida que crecen sus habilidades, su entusiasmo y sus aspiraciones, su rutina de práctica puede crecer con ellos.
Lo importante es encontrar un equilibrio que mantenga la diversión, favorezca una mejora constante y encaje en la vida de tu hijo.
¿Basta con una clase de tenis a la semana?
Para un niño que acaba de empezar, una clase a la semana puede ser perfectamente razonable.
En esta etapa está aprendiendo a sujetar y controlar la raqueta, calcular hacia dónde va la pelota, desplazarse por la pista y coordinar sus movimientos.
Estas habilidades se desarrollan con la repetición, pero repetir no siempre significa añadir otra clase formal.
Jugar a lanzar y atrapar, practicar botes o disfrutar juntos de un sencillo juego con raqueta puede ayudar a los niños a sentirse más cómodos con la pelota.
Si tu hijo está contento con una sesión semanal, no hay prisa por añadir más.
Las edades y frecuencias de práctica que aparecen a continuación son ejemplos generales, no edades de admisión ni horarios de clases de Rhino.
¿Cuánta práctica de tenis es adecuada a distintas edades?
Cada niño se desarrolla de forma diferente, pero los siguientes ejemplos pueden ayudarte a pensar en una rutina equilibrada.
De 4 a 6 años: que sea un juego
Para los más pequeños, el tenis debería parecerse más a un juego que a un programa de entrenamiento.
Una sesión semanal adaptada a su edad, complementada de vez en cuando con juegos de pelota, puede ser suficiente para empezar.
Algunas actividades útiles son:
- Lanzar y atrapar distintas pelotas
- Mantener una pelota en equilibrio sobre la raqueta
- Dar toques suaves con la raqueta
- Correr hacia objetivos sencillos
- Juegos de movimiento y coordinación
Las actividades breves y divertidas suelen ser más útiles que pedir a un niño pequeño que repita una técnica difícil durante mucho tiempo.
Consejo para padres: Si tu hijo pide volver a jugar, es una buena señal. Si está cansado o pierde el interés, está bien parar.
De 7 a 9 años: crear una rutina regular
En esta etapa, muchos niños pueden empezar a controlar mejor la raqueta, mantener peloteos sencillos y desarrollar una técnica básica de tenis.
Una o dos sesiones de entrenamiento a la semana pueden ser una buena rutina inicial, según su interés y experiencia.
A algunos niños también les apetece practicar un poco de manera informal entre clases.
Por ejemplo, podéis dedicar cinco o diez minutos juntos a un reto divertido.
No hace falta convertirlo en un entrenamiento serio. El objetivo es dar a tu hijo más oportunidades de disfrutar con su raqueta.
De 10 a 12 años: seguir su entusiasmo
A medida que los niños crecen, sus intereses y objetivos pueden definirse mejor.
A algunos les gusta jugar al tenis una vez por semana y combinarlo con fútbol, natación, baile u otras actividades.
Otros quieren practicar con más frecuencia, ganar regularidad o empezar a jugar partidos.
Para jugadores en desarrollo con mucho interés, dos o tres sesiones de tenis repartidas a lo largo de la semana podrían ser una opción útil que comentar con un entrenador.
Sin embargo, es un ejemplo, no un mínimo recomendado ni un objetivo universal.
Una rutina adecuada depende de la experiencia del niño, su energía, sus otras actividades y sus necesidades de recuperación.
Adolescentes y jóvenes jugadores de competición
Los jugadores de más edad que quieren competir pueden beneficiarse de un entrenamiento más estructurado que combine técnica, movimiento, táctica y experiencia en partidos.
En esta etapa, la frecuencia de entrenamiento debe responder a los objetivos y al desarrollo individual del jugador.
Un entrenador puede ayudar a decidir cómo equilibrar las sesiones organizadas, la práctica por cuenta propia, los partidos y la recuperación.
Entrenar más no es automáticamente mejor si el jugador está agotado de forma constante o ya no disfruta del deporte.
¿Qué importa más: la frecuencia o la calidad de la práctica?
Imagina a dos niños.
Uno juega al tenis tres veces por semana, pero pasa gran parte del tiempo distraído y frustrado.
El otro asiste a una clase, disfruta de las actividades y de vez en cuando practica en casa su golpe favorito.
El segundo no tiene por qué estar quedándose atrás.
Un buen desarrollo tenístico no consiste simplemente en contar horas.
La atención, el disfrute, los retos adecuados, el entrenamiento y las oportunidades de repetir habilidades importan.
Un juego de cinco minutos en el que el niño está concentrado puede ser más útil que una sesión más larga en la que ha dejado de participar con interés.
Por supuesto, los niños que aspiran a competir necesitarán con el tiempo suficiente práctica y experiencia en partidos para avanzar hacia sus objetivos. Pero aumentar el entrenamiento debe ser una decisión meditada, no una carrera.
¿Pueden los niños mejorar su tenis en casa?
Claro que sí. Y no necesitas ser entrenador de tenis para ayudar.
Prueba estas actividades sencillas:
1. El reto del equilibrio con la raqueta
Coloca una pelota de tenis blanda sobre el cordaje. ¿Puede tu hijo dar cinco pasos sin que se caiga?
2. El reto de los toques
Cuenta cuántos toques suaves hacia arriba puede dar tu hijo con la raqueta seguidos.
3. Practicar la puntería
Elige un espacio abierto y seguro y coloca unos cuantos objetivos. ¿Puede tu hijo hacer rodar o enviar suavemente una pelota blanda hacia ellos?
4. El reto Rhino de los 20 golpes contra la pared
Para los niños que ya pueden pelotear con seguridad, prueba nuestro reto de cinco minutos con una pared adecuada para practicar, una pelota blanda y supervisión apropiada para su edad.
El objetivo no es sustituir las clases de tenis. Es hacer que jugar con una pelota y una raqueta sea una parte agradable de la vida cotidiana.
¿Cómo saber si tu hijo está practicando demasiado?
Conviene prestar atención a cómo se siente tu hijo, no solo a cómo juega.
Algunas señales de que quizá haya que ajustar la rutina son:
- Decir a menudo que está demasiado cansado para jugar
- Perder el entusiasmo por actividades que antes disfrutaba
- Sentir una ansiedad inusual ante las clases o los partidos
- Quejarse de molestias o dolores persistentes
- Tener poco tiempo para amigos, tareas escolares u otros intereses
Un día de cansancio no significa necesariamente que tu hijo esté entrenando demasiado. Busca patrones, habla con él y comenta tus preocupaciones con su entrenador.
El dolor persistente no debe tratarse como algo que un joven jugador tenga que aguantar. Detén la actividad y busca el asesoramiento sanitario adecuado.
¿Deberían los niños centrarse solo en el tenis?
No necesariamente.
Correr, nadar, montar en bicicleta, jugar al fútbol, bailar y otras formas de juego pueden ofrecer distintas experiencias de movimiento y oportunidades de relacionarse.
Especialmente en el caso de los más pequeños, no hay por qué pensar que cada tarde libre deba convertirse en otra sesión de tenis.
El tenis puede ser una parte importante de una infancia activa sin convertirse en la única actividad que le gusta a un niño.
La mejor rutina de tenis es la que tu hijo quiere mantener
Si te preguntas con qué frecuencia debería practicar tenis tu hijo, empieza por tres preguntas:
¿Lo está disfrutando?
¿Está aprendiendo poco a poco y ganando confianza?
¿La rutina encaja cómodamente en su vida?
Si las respuestas son sí, probablemente vais por buen camino.
Para un principiante, una clase a la semana puede ser un buen comienzo. A medida que crece el interés, puede tener sentido añadir otra sesión o un poco de práctica divertida por su cuenta.
Y si tu hijo sueña con competir, un entrenador puede ayudaros a planificar un enfoque más estructurado.
Lo importante es desarrollar juntos la confianza, las habilidades y el disfrute.
Encuentra la rutina de tenis adecuada en Rhino Tennis Academy
En Rhino Tennis Academy, en Estepona, Costa del Sol, damos la bienvenida tanto a niños que están aprendiendo a jugar como a jugadores que quieren desarrollar sus habilidades tenísticas.
Tanto si tu hijo está dando sus primeros pasos en la pista como si quiere jugar con más regularidad, contacta con nuestro equipo para hablar de su experiencia y sus objetivos.
Descubre el tenis infantil en Rhino o contacta con nosotros para hablar de las opciones de entrenamiento adecuadas.
